Cómo conservar una rosa

A todos nos gusta que nuestras rosas duren lo máximo posible en todo su esplendor. Por eso hoy te vamos a enseñar cómo conservar una rosa para que puedas disfrutar de su belleza durante más tiempo.

Aprende cómo conservar una rosa

Cuidar con mimo un ramo de rosas para conseguir que éstas permanezcan frescas el mayor tiempo posible es muy fácil, sólo necesitarás seguir unos sencillos consejos para alargar la vida de tus preciosas rosas al máximo.

Cuidados imprescindibles

Cómo conservar una rosa requiere unos mínimos imprescindibles. Lo primero que debes hacer es cortar el tallo de las rosas de manera trasversal (en diagonal) un par centímetros, algo más que un dedo. Tiene que ser un corte limpio, olvídate de utilizar tijeras o cuchillo de sierra porque dañarías el tallo. Lo más apropiado es utilizar unas tijeras de poda con las que poder hacer un corte pequeño y limpio para conseguir que absorban mejor los nutrientes  que les aporta el agua.

Pasados un par de días deberás repetir la operación, cortando un poco el tallo de las rosas siempre de manera trasversal (en diagonal), igual que cambiar de nuevo el agua de las rosas. Si por el motivo que sea no vas a poder cambiar el agua durante unos días añade una aspirina para evitar que proliferen las bacterias. Aunque ahora entraremos más a fondo en el tema del agua.

El jarrón, el agua y el lugar

Es importante que el jarrón o recipiente donde las vayas colocar esté limpio, desinfectado, y que sea lo suficientemente alto para que el tallo de las rosas no se doble, ya que la rosa que tenga el tallo doblado no absorberá el agua. Por último, es necesario que el jarrón sea ancho para que las rosas no se choquen entre sí, ya que los pétalos podrían dañarse.

Cómo conservar una rosa

Después prepara el agua del jarrón. Si quieres aprender cómo conservar una rosa, deberás de tener muy en cuenta el tratamiento del agua que recibe. Este agua debe estar fresca, puedes poner incluso unos cubitos de hielo para que se mantenga fría. También es recomendable añadir nutrientes al agua, los cuales podrás conseguirlos en cualquier floristería o vivero.

Es aconsejable arrancar los pétalos que vayas viendo que se ponen feos y que las hojas que puedan tener las rosas no toquen el agua, ya que de lo contrario se marchitaran antes al llenar el agua de bacterias. Si tiene hojas muy abajo deberás quitarlas con cuidado sin dañar el tallo. El agua debe cubrir unos siete centímetros del tallo.

Lo siguiente, y no menos importante, es elegir el lugar donde vamos a colocar el ramo, debemos tener en cuenta que tiene que estar alejado de corrientes de aire y fuentes de calor o frío, como calefacción o bombas de aire, ya que esto puede provocar que las rosas comiencen a marchitarse antes.

Es aconsejable por el mismo motivo mantenerlas alejadas de la luz directa del sol, siendo un lugar fresco, a la sombra, pero con claridad, lo mejor para su conservación.

Otro detalle a tener en cuenta a la hora de buscar un lugar al jarrón es que no esté cerca de frutas y verduras, ya que al madurar desprenden un gas que podría dañar las rosas. Tampoco es aconsejable que estén en un lugar donde se suela fumar, ya que el humo del tabaco también es perjudicial para ellas.

Como verás, saber cómo conservar una rosa es una tarea al alcance de cualquiera.

Cómo conservar una rosa en nuestras cajas

Te recordamos que si recibes o regalas una de nuestras cajas no será necesario aprender cómo conservar una rosa, ya que nuestras cajas están preparadas para mantener las rosas hidratadas en agua vitaminada, hasta que comienza su natural proceso de marchitación. Esto se consigue con una esponja especial y nutrientes. Además, las cajas de Bloom Roses están impermeabilizadas.

No obstante, es importante que, al igual que harías con el jarrón con tus rosas, elijas un lugar fresco en el que a la rosa no le de el sol de manera directa y que se encuentre alejado de calefacción o aires acondicionados.

Recuerda que conservar rosas para siempre no es posible si éstas son naturales, pero cuando eliges regalar rosas que no sean rosas eternas es parte de su encanto. Además, una vez comiencen a marchitarse se puede optar por secarlas y decorar con rosas secas de diferentes maneras.

Aunque pueda parecer delicado un ramo de rosas es más fuerte de lo que crees y, como ves, no necesita muchos ni laboriosos cuidados.

Esperamos que hayáis aprendido cómo conservar una rosa y, si tenéis más consejos que aportar, no dudéis en dejarnos un comentario ¡Hasta la próxima!

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